El control de calidad
en los procesos de localización, traducción y gestión
de contenidos multilingües (I).
La calidad se está imponiendo como factor
de diferenciación en el sector de traducción, localización
y gestión de contenidos multilingües. Aunque en un principio
los requisitos de la calidad parecían no identificarse plenamente
con las peculiaridades de este segmento de mercado, pronto se descubrió
una nueva dimensión de este concepto que, tarde o temprano, implicaría
a todas aquellas empresas que pretendieran asumir el reto de la competitividad.
Debe quedar claro que al referirnos a calidad en estos
procesos lo hacemos en un sentido extenso, por lo que engloba tres aspectos
esenciales: disponer de una plataforma tecnológica adecuada para
facilitar la relación entre clientes y proveedores; contar con
unos recursos humanos especialmente cualificados; y apostar por la obtención
de certificaciones de calidad y cumplimiento de estándares internacionales.
Una primera cuestión que hay que resaltar es
que la calidad en nuestro sector pasa por disponer de gestores on-line
de contenidos multilingües que faciliten la realización
de todo tipo de funciones, incluyendo listados de archivos enviados
por proyecto, listados de proyectos, listados de documentación
descarga o de referencia, funciones de búsqueda, funciones de
visualización de paquetes zip de archivos... Todo ello con las
máximas garantías de confidencialidad y seguridad y con
un sistema amigable e intuitivo de utilizar por los usuarios, simplificando
el proceso de consulta del estado de sus proyectos.
La innovación tecnológica garantiza la calidad
desde el momento en que permite que cada cliente pueda ver todos los
proyectos multilingües históricos y en curso, seleccionar
alguno de ellos o dar de alta uno nuevo; y que una vez seleccionado
un proyecto también puede visualizar el estado de cada una de
las fases que previamente haya establecido con su proveedor, accediendo
directamente a la zona operativa de intercambio de contenidos, donde
podrá llevar a cabo tareas como nuevos contenidos que necesite
traducir o localizar, descargar los resultados traducidos, etc.
No menos relevantes para el aseguramiento de la calidad
son los recursos humanos. Disponer de los mejores profesionales es esencial
a la hora de garantizar este aspecto. Porque su labor no se limita a
traducir los textos solicitados a un idioma, sino que implica aspectos
estratégicos de primer nivel que pasan por el control en el que
colabora un equipo técnico.
En un entorno de estas características, aquello
que constituía un factor excepcional o de diferenciación
se ha convertido en norma. En muchas ocasiones son los mismos clientes
los que hoy en día demandan acreditaciones oficiales de calidad
a sus proveedores, contexto en el que se enmarcan las diferentes certificaciones
de calidad ISO, AENOR, o, más específicamente, las iniciativas
de asociones empresariales como la EUATC (Unión Europea de Asociación
de Empresas de Traducción), especialmente la Norma Europea de
Servicios de traducción y localización prevista para 2006.
Con independencia de otras consideraciones, la obtención
de estas acreditaciones garantiza dos aspectos especialmente relevantes
para los clientes: en primer lugar, la implantación por parte
de las empresas del sector de sistemas de aseguramiento de la calidad
en sus procesos productivos, poniendo especial énfasis no sólo
en la realización de los proyectos de traducción y localización,
sino en su seguimiento; y, en segundo término, el establecimiento
de un conjunto de mecanismos para la sistematización y control
de dichos procesos productivos, implementando unos estándares
de actuación y garantizando la eficacia y facilidad en la gestión
y el mantenimiento de los servicios prestados.
Pero esto no es suficiente. El objetivo general que plantea
un certificado de calidad no es otra cosa sino el establecimiento de
procedimientos de trabajo que mejoren la calidad operativa y permitan
aumentar el grado de satisfacción de los clientes, tanto externos
como internos. Dado que pensamos que la certificación debe ser
algo más que un simple reclamo publicitario y que debe contribuir
realmente a una mejora de la calidad de la empresa, es preciso incluir
dentro del objetivo general el aumento de la satisfacción del
cliente que, en realidad, es el único y verdadero juez de la
Calidad Total, complementando este proceso con la utilización
de otras herramientas de mejora a todos los niveles.
Para lograr el objetivo general anteriormente expuesto
es indispensable afrontar objetivos específicos, entre los que
cabe destacar involucrar a todo el personal de la organización
en el proceso de certificación; diseñar procedimientos
claros y suficientemente ágiles, de forma que no encorseten nuestra
actividad diaria; e implantar los procedimientos, de manera que se garanticen
las posteriores renovaciones del certificado y se cumpla con la finalidad
para la que está diseñada la norma: el aseguramiento de
la calidad.
Asimismo es importante subrayar que la implantación
de los procedimientos no ha de jugar en contra de la imprescindible
flexibilidad e innovación de la compañía, debiéndose
incluir entre los objetivos fundamentales el fomento de la “Cultura
de la Calidad”, de forma que los desarrollos continúen
una vez obtenida la certificación.
La teoría de las tres capas de desarrollo es aplicable al establecimiento de controles de calidad ad hoc
En alguna ocasión ya he puesto de relieve en
este mismo boletín que son centenares los proyectos de traducción,
localización y gestión de contenidos multilingües
web que se ponen en marcha cada día. En principio todos persiguen
un objetivo común: contribuir a eliminar las barreras tecnológicas,
lingüísticas, culturales, globales, locales y multimedia,
encajando a la organización que desarrolla el proyecto en una
Sociedad de la Información verdaderamente globalizada y por tanto
multilingüe. Por desgracia en muchos de estos proyectos los resultados
finales distan bastante de ser lo que esperaba el cliente o lo que le
había prometido su proveedor.
Esto resulta particularmente grave si tenemos en cuenta
que cada vez es mayor la necesidad que existe de llevar a buen puerto
iniciativas de este tipo. Un único dato puede resultar significativo:
la reciente ampliación de la Unión Europea ha supuesto
pasar de 11 a 21 lenguas oficiales, lo que a su vez ha implicado un
incremento exponencial en el desarrollo de esta clase de proyectos (sin
contar otras lenguas de la Unión Europea como, en el caso español,
el eusquera, el gallego o el catalán).
Ante una situación de este tenor es legítimo
preguntarse ¿por qué se produce este desencanto? ¿Cuáles
son las razones del fracaso de muchos de estos proyectos de internacionalización
web? Aunque desde mi punto de vista son varias las razones que explican
este fracaso sólo me detendré a reflexionar sobre la que
considero más relevante: la falta de calidad, representada por
la ausencia de conocimiento sobre lo que verdaderamente implica un proyecto
de traducción, localización y gestión de contenidos
multilingües web. En muchas ocasiones se encarga del mismo a meras
agencias de traducción que carecen de la competencia necesaria
para manejar el aspecto estrictamente tecnológico, que resulta
vital en un proyecto de estas características; en otras lo acometen
los mismos desarrolladores con el subsiguiente desconocimiento de los
aspectos lingüísticos. En ambas, la falta de especialización.
A nuestro juicio, la implantación de un control
de calidad eficiente en el desarrollo de un proyecto de internacionalización
web pasa por la implantación de un procedimiento de arquitectura
de tres capas: capa de visualización; capa de lógica de
negocio; y capa de datos.
Asimismo, el control de calidad se complementa con la
consideración de aspectos lingüísticos, metodológicos,
técnicos y gráficos al mismo tiempo. Cada una de estas
capas tiene sus cometidos y la mezcla de códigos entre ellas
supone abordar el proyecto de forma personalizada, adecuándose
a las necesidades concretas de la organización que lo pone en
marcha, pero dentro de un esquema de normalización, estandarización
y escalabilidad futura.
Un planteamiento general, además de la regla
básica de la internacinalización de separar el código
del contenido textual, podría ser el siguiente:
| CAPA |
Modificaciones |
Posibilidades |
| Visualización |
Incorporar selección de idioma |
Acceso desde la home o desde cualquier página |
| |
Localizar / traducir literales e imágenes que no vengan
de bases de datos |
Almacenarlas en bases de datos o dejarlas en código y directorios |
| |
Modificar archivos HTML y scripts si fuera necesario |
Extraer todos los elementos localizables de esta capa e incorporarlos
a otras capas
Modificar plantillas por requisitos de lenguas específicas |
| |
Dimensionar el diseño para aceptar la longitud de lenguas
a incorporar si fuera necesario |
Por ejemplo, el alemán aumenta en torno a un 25-30% los
textos si partimos del español |
| Lógica de negocio |
Formatos de fecha, moneda, unidades de medida y números
en caso de ser necesario |
En función de su volumen se puede hacer con funciones de
conversión automática |
| |
Procesos de flujo de tareas o workflow |
Integrar procesos de traducción y globalización
en otros flujos más amplios de preproducción, producción
y publicación |
| |
Funcionalidad |
Parámetros de lenguas en funciones de selección,
actualización o visualización, entre otras |
| Datos |
Dimensionar el modelo de datos |
Existen varias posibilidades |
| |
Adaptar y tratar los DTD o esquemas de etiquetado |
Que se de adecue a las bases de datos y se conserve íntegramente
para procesos de importación |
| |
Añadir control de idioma |
Discernir contenidos localizables/ no localizables |
| |
Localizar / traducir contenidos |
Coordinar la terminología y la coherencia inter e intratextual.
Ajustarse a estándares altos de calidad, ofreciendo siempre
una comunicación corporativa |
Con el fin de asegurar la calidad, la internacionalización
web cumplirá en estas capas la siguiente regla: a mayor modificación
de capas de visualización y lógica de negocios menor de
capa de datos y viceversa. No tener en cuenta estas premisas es una
de las sendas que nos encaminará a la falta de calidad.
Como elementos adicionales, con una actuación
como la aquí descrita estamos sentando las bases para el subsiguiente
ahorro de costes, tanto económicos en quien lo lleva a cabo (canalizando
los flujos de traducción e incluso automatizando parte de las
tareas mecánicas del mismo proceso), como de ahorro de tiempo
(puesto que se minimiza la pérdida de tiempo en procesos de comunicación
y gestión, dedicando la mayor parte del plazo a la tarea de traducción)
y de aumento de la fiabilidad (si se trata de un sistema experto, no
cabe el factor de “error humano”).
Un factor clave es el de utilizar la metodología
y herramientas más adecuadas para la asistencia a las tareas
humanas como son la gestión, la traducción asistida (que
permite trabajar de forma distribuida con varios traductores, compartiendo
diccionarios específicos del cliente, memorizando las traducciones
para reutilizarlas en el futuro, con lo que se ahorran costes y se aumenta
la coherencia y calidad, y personalizando filtros de formatos, lo que
asegura la integridad de datos para su reimportación).
CONTINUARÁ EN EL PRÓXIMO NÚMERO
Pedro Díez Orzas
Director General de Linguaserve
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